Calefaccionamiento y Acondicionadores de aire
(frío / calor)
El aire acondicionado y los equipos de calefacción son los que más consumen energía.
La forma más efectiva para reducir su consumo es aislar los ambientes y aprovechar los fenómenos climáticos para hacerlos energéticamente más eficientes.
Primero modifica algunos de tus hábitos y costumbres
Mantén la habitación cerrada mientras estén funcionando.
Regula la temperatura de los equipos en invierno a un máximo de 21ºC y en verano a un mínimo de 23ºC .
Aprovecha los fenómenos climáticos, en invierno utiliza el calor solar para calefaccionar los ambientes durante el día, en verano cierra cortinas y persianas para evitar este efecto.
Siempre desconecta o apaga el equipo al salir de la habitación.
Mantén puertas y ventanas cerradas. Ábrelas sólo cuando sea indispensable renovar el aire. El mejor momento para renovar el aire del ambiente es cuando el aire exterior está fresco en verano (modo enfriamiento) o cálido en invierno (modo calefaccionamiento).
Sella todo tipo de aberturas para asegurar que el aire del interior del ambiente quede perfectamente aislado (cambia vidrios rotos, sella orificios).
Revisa que todos los ductos estén debidamente aislados si el aire acondicionado es integral.
En acondicionadores de aire revisa periódicamente si la unidad necesita gas refrigerante.
Haz una limpieza general del equipo: quítale el polvo y pinta la unidad para evitar la oxidación.
Vigila que el motor, el cableado y los termostatos funcionen correctamente.
Limpia el filtro de aire periódicamente, los filtros sucios y los depósitos saturados de polvo provocan que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su utilidad.
En invierno cierra las persianas durante la noche.
Realiza el mantenimiento anual de todos los equipos. Los acondicionadores de aire que tienen dos años o más sin mantenimiento, pueden consumir hasta el doble de energía.
Recomendaciones al decidir la compra de un equipo de calefacción o acondicionador de aire e instalarlo
Si vas a comprar un equipo comprueba que sea de la capacidad necesaria. Nunca lo compres si es de una capacidad superior a la que requieres. Asesórate en este sentido con un profesional.
Prefiere los acondicionadores de aire de tipo split o sistemas centralizados antes de los equipos de tipo ventana.
Evita adquirir equipos de calefacción o aire acondicionado usados, pues su alto consumo de energía te significará un mayor gasto en energía.
Utiliza aislantes térmicos en las habitaciones, el correcto aislamiento térmico permite ahorrar hasta 50% de la energía que se utiliza para la calefacción o el aire acondicionado.
Aísla térmicamente paredes y techos con material adecuado (del tipo polietileno expandido u otro de prestaciones similares). Considera además que un correcto aislamiento térmico de las edificaciones reducirá problemas de condensación interna (formación de hongos) evitando problemas en la salud de los habitantes.